Amalfi, Sigismondo Nastri:

Amalfi, Sigismondo Nastri: “La carrera de Sant’Andrea”

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Amalfi, Sigismondo Nastri: “La carrera de Sant’Andrea”. Aquí están las palabras del periodista amalfitano Sigismondo Nastri:

Sé que mi postura es impopular y que, al reiterarla, me gano enemigos. Pero estoy acostumbrado a decir siempre, sin reservas, lo que pienso. Me refiero a la oposición, expresada varias veces, a la carrera de la estatua del apóstol por la larga escalinata de la catedral, porque año tras año se ha transformado en un espectáculo circense. O de estadio, si se prefiere. He recibido algunos reproches por esto, pero lo repito aquí.

Estoy en contra de los aplausos que la acompañan; más aún de los que se dan en la iglesia, bajo cualquier circunstancia. Y del uso de las iglesias por razones que no son de culto.

Digo más: creo que las procesiones son ahora ritos atemporales. Especialmente si, y cuando, se ven como una atracción turística. Esto es lo que ocurre en la Costa Amalfitana. Y no solo en la Costa Amalfitana.

También me gustaría hacer una encuesta: cuántas personas, al entrar en una iglesia, prestan atención al sagrario con Jesús en el Santísimo Sacramento, y cuántas, en cambio, se detienen a tocar estatuas y figuras de santos y vírgenes. Se ha fomentado un culto a las imágenes que poco tiene que ver con la fe. Me parece una nueva forma de paganismo.

Estamos perdiendo el sentido de nuestro ser cristianos, que está todo contenido en la muerte y resurrección de Jesús, en la Eucaristía, “prenda de inmortalidad, sacramento de comunión con Cristo”.

Las autoridades religiosas deberían ser conscientes de esto.

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Profundizando en la Crítica: Tradición, Turismo y Autenticidad

La postura del periodista Sigismondo Nastri, aunque pueda parecer radical a primera vista, se enraíza en un debate teológico y cultural de larga data. Su crítica no es meramente al ruido o al espectáculo, sino a una sustitución fundamental de lo sagrado por lo profano. Este fenómeno, a menudo llamado “folklorización de la fe”, no es exclusivo de Amalfi, pero se ve exacerbado en destinos turísticos de primer orden donde el ritual corre el riesgo de convertirse en una mera representación para una audiencia externa. La tensión entre mantener viva una tradición para la comunidad y preservar su esencia sagrada frente a la comercialización es un desafío que enfrentan numerosos lugares de peregrinación en el mundo.

La Perspectiva Histórica y Antropológica

Resulta fascinante contrastar la visión de Nastri con la antropología de lo religioso. Muchas tradiciones populares, incluidas las procesiones vibrantes y físicas como la “carrera” de Sant’Andrea, tienen orígenes que se mezclan con ritos precristianos de fertilidad, propiciación y renovación comunitaria. La Iglesia, a lo largo de los siglos, a menudo “bautizó” estas costumbres, dándoles un nuevo significado cristiano. El purismo litúrgico que defiende Nastri es, en cierto modo, una posición posterior que busca depurar la fe de elementos considerados no esenciales. Sin embargo, para muchos fieles, es precisamente en la tangible, ruidosa y física participación en estos eventos donde se expresa y se vive su devoción. La pregunta subyacente es: ¿quién es el custodio legítimo de la tradición: la jerarquía eclesiástica o la comunidad de fieles con su práctica vivida, aunque sea imperfecta desde una perspectiva doctrinal estricta?

Consejos Prácticos para el Visitante Consciente

Para el turista o peregrino que visita eventos como la festividad de Sant’Andrea en Amalfi, la reflexión de Nastri ofrece una valiosa guía para una experiencia más profunda y respetuosa. En lugar de ser un mero espectador, se puede intentar:

  • Investigar con antelación: Comprender el significado histórico y teológico del evento. ¿Qué se conmemora? ¿Por qué la “carrera”? Esto transforma la observación de un espectáculo extraño en el testimonio de una expresión cultural profunda.
  • Respetar los espacios sagrados: Al entrar en la catedral, observar el comportamiento de los fieles locales. Priorizar el silencio y la contemplación, siguiendo la sugerencia de Nastri de buscar primero el sagrario, antes de dirigirse a las estatuas o reliquias.
  • Participar, no invadir: Mantener una distancia física y emocional que permita a la comunidad ser la protagonista de su propio rito. Las fotografías deben ser discretas y nunca interferir con la procesión o la liturgia.
  • Reflexionar después: Preguntarse qué elementos parecían dirigidos a la comunidad local y cuáles parecían adaptados para el consumo turístico. Esta distinción es clave para entender la crítica central.

El Error Común: Confundir Devoción con Entretenimiento

El error más común, tanto para los visitantes como para algunas autoridades locales, es enmarcar estas celebraciones principalmente como “atracciones”. Esto conduce a una serie de distorsiones: la promoción se centra en lo visual y lo emocionante (la carrera, las multitudes, el drama), eclipsando por completo el significado espiritual de penitencia, gratitud o petición. Se programan horarios para la conveniencia de los tours, se amplifica el sonido para las cámaras, y el evento se valora por su impacto económico más que por su integridad religiosa. Este enfoque, advierte implícitamente Nastri, vacía la tradición de su poder transformador interno para la comunidad, convirtiéndola en una cáscara pintoresca.

¿Hay un Camino Medio? La Visión de los Expertos

Expertos en gestión del patrimonio cultural y turismo religioso sugieren que la solución no está necesariamente en la supresión, sino en la educación y la delimitación clara. Algunas diócesis en lugares similares han implementado con éxito programas de “acogida al peregrino”, donde se ofrecen breves charlas antes de los eventos principales, explicando su significado y el comportamiento esperado. Otros han establecido momentos específicos “solo para fieles”, especialmente dentro del templo, separándolos de los tiempos más abiertos a la observación externa. La clave, según estos expertos, es empoderar a la comunidad local para que sea la guía y narradora de su propia tradición, en lugar de dejar que sea el mercado turístico quien defina su valor y presentación. La voz crítica de Nastri, por tanto, no debería ser silenciada como un mero aguafiestas, sino escuchada como un llamado urgente a un examen de conciencia colectivo sobre lo que realmente se quiere preservar y transmitir a las futuras generaciones: un recuerdo folclórico o una fe viva.

📅 Last updated: 26.12.2025

❓ Frequently Asked Questions

💬 What is the “Corsa di Sant’Andrea” in Amalfi?

The “Corsa di Sant’Andrea” is a traditional event in Amalfi where participants carry a statue of the Apostle Saint Andrew up the long staircase of the Amalfi Cathedral. It is part of the local religious festivities but, according to critic Sigismondo Nastri, has transformed into a circus-like or stadium spectacle over the years.

💬 Why is the Sant’Andrea statue race in Amalfi controversial?

The race is controversial because critics like journalist Sigismondo Nastri believe it has lost its sacred meaning, becoming a tourist attraction and a secular spectacle. He argues that the applause during the event and the use of the church for non-liturgical reasons promote a form of “image worship” that detracts from core Christian tenets like the Eucharist.

💬 What does Sigismondo Nastri criticize about modern religious processions?

Sigismondo Nastri criticizes modern religious processions for becoming timeless rituals and tourist attractions, losing their original devotional purpose. He specifically condemns the applause in church and the focus on touching statues, which he views as a new paganism that overshadows the central Christian focus on Jesus’s resurrection and the Eucharist.